Hace tiempo que no escribo en este espacio, la verdad es que el verano te hace algo más vago de lo normal, y la actividad diaria del principio de curso me ha desviado. Pero bueno, no me he olvidado del Blog y aquí estamos de nuevo.
Como padre de tres hijos, una de mis preocupaciones más importantes es su educación. Siempre he trabajado y me esfuerzo en que reciban una formación integral lo más completa y profunda posible, tanto técnica, como moral. Por tanto, todas aquellas cuestiones que les afectan sobre este particular me interesan.
Obviamente, la famosa asignatura me interesa......, y me preocupa.
Como punto de partida, opino que nadie tiene el derecho, y menos un Estado, que se denomina Democrático, a dirigir la formación de los individuos en un sentido ideológico u otro, me da igual el que sea. Por tanto, el estado no puede permitir, ni alentar, la manipulación de la sociedad. Al revés, debe ser garante de que la formación se haga lo más amplia y profunda posible, de forma que las personas puedan desarrollar al máximo sus capacidades de discernimiento, por tanto, de libertad. Libertad que, para mí, significa, Responsabilidad.
Como yo me formé en en Antiguo Régimen, el régimen opresor y totalitario del Nacional Catolicismo Franquista, sé lo que suponía y era la Formación del Espíritu Nacional (FEN), 7 años del mismo libro y con las mismas ideas. Por consiguiente, como dijera Felipe el del Cambio, me aprendí bien lo que significaba a palabra Adoctrinamiento.
Pues bien, resulta que 30 años después de haber superado aquél Estado Totalitario, Manipulador y Opresor, que castraba nuestra formación como individuos libres, llega un chaval de León, que habla con la Zeta, y me coloca una asignatura en la formación de mis hijos que es lo mismo, una materia de manipulación y adoctrinamiento. Una asignatura de aborregamiento de los chicos. En vez de fomentar la formación más amplia, profunda y completa, aprovechando además el desarrollo tecnológico que disfrutamos, de manera que hagamos de nuestros chavales personas libres de verdad, resulta que plasman en una asignatura, la mediocridad y la bajeza que soportamos constantemente en nuestros medios de comunicación. Como si no tuviéramos suficiente. Yo creía que habíamos superado aquello.
Por lo visto, estos que hacen estas leyes de ahora, y que, en su mayoría provienen de familias del Régimen Opresor y Totalitario anterior, se aprendieron bien la Formación del Espíritu Nacional.
Menos leyes estúpidas y más sentido común.
Por supuesto, la Lección de Ciudadanía que nos da este juez de menores supera cualquier comentario que yo pueda hacer.
Un saludo amigos